Dani Olmo tiene una deuda pendiente. A los 8 años, rechazó una foto con Lionel Messi en una tribuna de Castelldefels para seguir jugando con la pelota. Hoy, a los 28, el volante de Barcelona sigue sin cruzarse con la leyenda argentina en una cancha, y eso lo carcome.
"Nunca, pero nunca más, me lo he cruzado a Leo. Y es algo que me jode, sabes", confiesa el número 10 de España en diálogo con LA NACION. "Contra Cristiano Ronaldo sí he tenido la oportunidad de jugar, pero contra Leo no, nunca. La primera vez hubiese sido en la Finalissima contra Argentina, pero no pudo ser."
Con la seguridad de quien sabe dónde está parado, Olmo lanza una promesa contundente: "Si nos cruzamos con Argentina, a Leo lo vamos a marcar como si tuviera 20 años. A Leo no le puedes dejar un metro nunca". Y aclara que prefiere ese encuentro en la final, aunque reconoce que podría darse antes, en octavos de final.
"Sería un partidazo, eso de seguro, pero cuánto más tarde mejor. Se puede dar, sí, y al final, para ganar la estrella hay que ganarles a los mejores", señala el mediocampista, quien este lunes abrirá su Copa del Mundo contra Cabo Verde en Atlanta.
LA ANÉCDOTA QUE NO OLVIDA
Aquella foto de hace 20 años en Castelldefels sigue enmarcada en su casa. "Mi padre me dijo: 'Ve y sácate una foto'. Pero yo quería seguir jugando. Claro, mi padre insistió", recuerda con simpatía. "Me pusieron junto a Messi y ni siquiera le dije algo. Esperé el clic y después regresé a mi balón, como si fuera yo el que le hacía un favor. Hoy, que ya han pasado 20 años, estoy feliz de que me hayan forzado".
En los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, cuando España enfrentó a Argentina (empataron 1-1), tampoco se cruzó con Leo. Luego, cuando el astro jugaba en París, Olmo no pudo estar en el primer partido por lesión, y en el segundo, Messi no viajó. "Ojalá ocurra en este Mundial", bromea.
LA CAMISETA DE MESSI
Si España y Argentina se enfrentan, Olmo tiene claro qué hará: "Al menos lo intentaré, estará cara, será difícil, eso seguro, pero lo intentaré" conseguir la camiseta de Leo.
UN CAMINO SIMILAR
Ambos dejaron su país siendo muy jóvenes. Messi a los 13 años hacia España, Olmo a los 16 hacia Croacia. "Nada comparable con lo de Leo... Nadie deja el Barcelona por Croacia, pero yo lo hice. Lo sentía como el paso natural", reconoce el mediocampista.
Su padre le dijo: "El Dínamo de Zagreb quiere hacerte su proyecto. Quieren apostar todo a ti". Eso fue suficiente. "No me importaba dónde estaba, ni que estuviera fuera de las cinco grandes ligas. No es fácil, pero tomas esa decisión pensando en un futuro que va ser lo mejor para ti".
Olmo se formó en La Masía entre 2007 y 2014, viendo a Messi en su apogeo. "Él era nuestro referente total, para todos. Si había un lugar donde mirarse era en él", dice del astro que ganó ocho Balones de Oro.
MESSI, ÚNICO E INCOMPARABLE
Cuando le propusieron comparar a Messi con Lamine Yamal, Olmo fue categórico: "Podrá tener la edad que tenga que Leo va a ser un jugador diferente hasta que se retire. Porque no tiene sentido comparar a ningún jugador de la actualidad ni de la historia -bueno, quizás a Diego-… con Leo. Porque Leo es único, sus 8 Balones de Oro y todo lo que ha hecho. Es único".
"Lamine también es único en su especie, es diferencial, con 18 años nos ha dado muchísimo tanto a nivel de club como de selección, pero él está centrado en hacer su camino y en demostrarlo ganándose su propio nombre, sin entrar en comparativas con Leo. Porque no seria bueno para nadie".
RIQUELME Y LOS ARGENTINOS
Olmo es hincha de Boca, influencia de su padre que sigue siendo fanático de Maradona. De los argentinos actuales, elegiría a Alexis Mac Allister como compañero: "Es un tipo que tiene mucho fútbol, es compañero de Szoboszlai, que es muy amigo mío, y me ha hablado muy bien de él. Creo que nos entenderíamos muy bien y, además, se le ve un buen chaval".
Pero su ídolo argentino de todos los tiempos es Juan Román Riquelme. "Riquelme cambió un poco el fútbol. Conceptualmente para el puesto, Riquelme ha sido una insignia. El hacía absolutamente todo. Jugaba de 10, de 8 y en cualquier posición en la que lo metieran lo resolvía todo con clase y elegancia".
De los rivales argentinos que enfrentó, destaca a Nicolás Otamendi por su intensidad: "Madre mía, no sabía si ir para allí, para allá, si presionar, si empaejarme con él… Otamendi era muy agresivo, intimidador, era muy competitivo". Y a Lautaro Martínez por su jerarquía: "El año pasado con el Inter nos hizo una muy buena eliminatoria de Champions, marcó un gol en Milán".
ESPAÑA FAVORITA, PERO CON HUMILDAD
España llega como candidata tras ganar la Eurocopa 2024, la Liga de las Naciones 2023 y la medalla de plata en Tokio. Todo bajo el mando de Luis de la Fuente, quien ha trabajado con Olmo desde las categorías inferiores.
"Hemos estado en una cara de la moneda y en la otra. Y yo prefiero estar en la cara de los favoritos, sabes, que todo el mundo te considere y te valore entre las mejores selecciones es porque te lo has ganado", explica Olmo.
"Las selecciones fuertes vamos muy fuertes, todas hemos acabado la temporada muy bien, entonces es difícil imaginarse alguna por afuera de ellas", analiza. Aunque menciona a Estados Unidos como posible revelación: "Me gusta el proceso que hace tiempo lleva adelante Pochettino. Creo que podría ser una de esas selecciones, y más jugando en casa, tienen esa motivación especial".
UN MUNDIAL CON NUEVAS REGLAS
Sobre el torneo que se disputará en Estados Unidos, Olmo espera que "sea un juego más fluido, que no se pare tanto el juego, que no haya tantas pérdidas de tiempo, que se le dé más bola, digamos, al espectáculo, a que el público disfrute".
Y lanza una reflexión sobre lo que significa jugar con los mejores: "Los buenos te exigen. Cuando ves a un compañero correr y darlo todo, tú no te vas a quedar atrás. Tienes que estar a la altura de sus exigencias para ayudarlos. Un jugador te puede ganar un partido, pero uno solo no te puede ganar un campeonato. Cuando las individualidades entienden el sentido colectivo de este juego, ese equipo es poderoso".







