Israel Damonte no cierra la puerta, pero tampoco la abre del todo. Tras la goleada 3 a 1 que Aldosivi encajó ante Unión en el Minella por la sexta fecha del Clausura, el técnico del Tiburón soltó una frase que retumba en Mar del Plata: "No soy de tomar decisiones en caliente, quiero esperar, estar con mi familia y después veremos cómo sigue todo esto".
Un monólogo en la sala de prensa sin preguntas. Solo lo que quiso decir y se fue. La incertidumbre quedó flotando en el aire porque desde la dirigencia nadie salió a bancar al entrenador. Eso es preocupante.
Los números son crudos: apenas 4 puntos de 36 posibles en la Tabla Anual, y sin ganar un partido en 12 encuentros entre Apertura y Clausura. Lo único valioso fue ese 3 a 1 a River por Copa Argentina, pero en el torneo local es un desastre.
La semana pasada los barras fueron al entrenamiento con cantitos amenazantes y banderas. Este viernes, cuando Unión ya había asegurado la victoria, sonó el clásico: "Jugadores, la...".
Lo que dijo Damonte
"Fue una derrota dura. Siento que hicimos el mejor primer tiempo desde que nosotros estamos acá, junto con el primer tiempo ante River en Copa Argentina. El equipo tuvo la pelota, atacó, llegó, demostró un buen fútbol, metió el gol. Tuvimos la jugada de Chávez, el gol de Vombergar que estaba en offside", explicó.
"El equipo ha merecido mucho más de los puntos que hemos sacado, realmente porque en muchos partidos hemos sido superiores y con poco nos han ganado", agregó.
Y lo peor: "El segundo tiempo creo que fue el peor desde que nosotros llegamos. Parecía otro equipo. En 15 minutos nos meten tres goles. Es lo que se vio".
La crisis en el Tiburón es profunda. ¿Seguirá Damonte o será el fin del ciclo? Por ahora, solo hay incertidumbre.







