¡Qué tarde para los mendocinos! Gimnasia de Mendoza salió de La Plata con los tres puntos bajo el brazo después de desplegar un fútbol de ensueño que dejó sin respuestas al Lobo. El protagonista fue Rodrigo Módica, quien se encargó de hacer un hat-trick de antología en un partido que tuvo de todo: goles, emociones y también momentos de tensión que mancharon el espectáculo.
El equipo visitante llegó a La Plata con hambre de victoria y lo demostró desde el primer momento. Módica, inspiradísimo, fue el verdugo del conjunto platense con sus tres goles que definieron prácticamente el rumbo del encuentro. Una actuación para enmarcar del delantero que se llevó todos los aplausos en un partido donde Gimnasia de Mendoza fue superior en casi todos los aspectos del juego.
Sin embargo, no todo fue fútbol puro en este clásico platense que se disputó con una intensidad fuera de lo común. Los nervios asomaron en los momentos finales cuando Ignacio Miramón protagonizó un episodio desagradable al ser sustituido, escupiendo en dirección a los hinchas del Lobo. Un acto que dejó mal sabor de boca y que sin dudas será recordado por los motivos equivocados.
El cierre del partido fue más tenso aún. Después del pitazo final, se generaron cruces y discusiones entre futbolistas de Gimnasia con Falcón Pérez y empleados de Estudiantes. Los ánimos estaban exaltados y los gestos de camaradería deportiva brillaron por su ausencia en los últimos minutos de este encuentro que quedará en la memoria por la calidad futbolística mostrada por los mendocinos, pero también por los incidentes que lo tiñeron.
Más allá de los episodios lamentables, la victoria de Gimnasia de Mendoza fue contundente y merecida. El equipo visitante se llevó un triunfo de peso que lo posiciona de manera importante en la competencia, gracias en buena medida a la actuación de Módica, quien con su hat-trick escribió un capítulo importante en este clásico platense que tendrá para contar mucho más que solo números en la hoja de ruta.







