Un verdadero baldazo de agua fría cayó sobre Boca en la primera fecha del Torneo Clausura. La derrota 3 a 0 como visitante ante Riestra en el estadio Guillermo Laza dejó un sabor amargo que el técnico Rodolfo Arruabarrena no dudó en calificar como "un baño de realidad". El Vasco no se anduvo con vueltas y asumió la responsabilidad del desastre que vieron los hinchas xeneizes en el Bajo Flores.
Con el rostro preocupado, Arruabarrena fue contundente en su análisis: "Preocupa por todo", soltó al principio. Luego detalló dónde estuvo el problema: "Primero, por la parte defensiva. Nos llegaron tres veces y nos hicieron tres goles. La parte ofensiva también. No hicimos daño, tuvimos la pelota, pero no tuvimos ímpetu para buscar un gol". El entrenador no esquivó la responsabilidad: "Habrá que trabajar, el primer responsable soy yo. En este club, cuando te caés, te tenés que volver a levantar".
Consciente de que Boca estaba disputando el partido en medio de los playoffs de la Copa Sudamericana, Arruabarrena explicó las variantes que realizó pensando en el duelo del jueves contra O'Higgins. "Son pocos días de recuperación. Fui claro con los jugadores. Les dije que iba a contar con todos, lamentablemente perdimos, pero tengo que pensar en lo físico, no llegaron ni a 60 horas de descanso", manifestó. Siete suplentes fueron titulares en el encuentro, una decisión que el técnico justificó por la exigencia física del calendario xeneizo.
Respecto a la falta de gol, Arruabarrena fue claro sobre la búsqueda de refuerzos: "Con el presidente estamos buscando un 9 por el tema de Bareiro", expresó, haciendo referencia al paraguayo que sufre una discopatía lumbar. El club apunta a cerrar a David Romero, de Tigre. Sin embargo, el DT fue tajante en aclarar que la derrota no fue por eso: "Esta derrota no es por eso, fue por otras cuestiones. En el primer tiempo nos llegaron tres veces y nos hicieron tres goles. En el segundo tiempo no inquietamos".
Mirando hacia adelante, Arruabarrena expresó su mayor preocupación: "Que no sepamos levantarnos de esta derrota. Sería una estupidez no levantarnos o que nos haga daño". Insistió en que Boca debe mejorar la efectividad: "A mí me gusta tener la pelota y hacer daño, si no, no sirve. Me queda esa sensación de que podemos jugar 60 minutos más y no íbamos a poder entrarles. Somos Boca y tenemos que generar más".
Sobre el "baño de realidad" que mencionó, el Vasco profundizó: "Veníamos de dos triunfos, todo era alegría, pero el fútbol argentino te pega un mazazo y te vuelve a la realidad. Esto nos tiene que servir de experiencia, el vestuario es un cementerio, y está bien que duela, pero nosotros mañana tenemos que empezar a trabajar el partido de Chile. No hay tiempo para lamentos, sí para corregir y que no se repitan".
Reconociendo que sabían del juego directo y aéreo de Riestra, Arruabarrena señaló las distracciones que costaron caro: "Hubo distracciones como el tercer gol, que era un córner a favor nuestro. Tenemos que insistir en detalles. No podemos tener un partido como el de hoy". Pese a todo, cerró con confianza en sus futbolistas: "Sé los jugadores que tengo, por una derrota voy a cambiar mis convicciones y mi idea. Es la primera fecha, importa que nos duela, pero hasta un determinado punto. Por una derrota no voy a dejar de creer en los jugadores que tengo, ellos saben que están en Boca y tienen que aprovechar las oportunidades".







