Un verdadero papelón. Boca cayó goleado 3 a 0 frente a Riestra en el estadio Guillermo Laza por la primera fecha del Torneo Clausura, en un partido donde el Vasco decidió mandar un equipo alternativo pensando en la vuelta de los playoffs de la Sudamericana contra O'Higgins. La diferencia de jerarquía entre titulares y suplentes quedó expuesta de la peor manera.
El primer tiempo fue una pesadilla para los de la ribera. Boca controló la pelota pero sin ninguna creatividad ofensiva, mientras que defensivamente fue un desastre total. Lo increíble es que Riestra atacó apenas cuatro veces y metió tres goles. Los niveles individuales fueron flojísimos, especialmente del arquero recién llegado Álvaro Montero, quien mostró intervenciones lentas, y toda la línea defensiva anduvo desconcentrada y sin intensidad para frenar al rival.
El primer gol llegó a los seis minutos con Braian Sánchez anotando para Riestra. Milton Céliz mandó un centro, Alexander Díaz cabeceó ganándole arriba a Malcom Braida y dejó el balón en el área chica. Montero salió pero fue anticipado por Sánchez, quien definió sin problemas. El arquero estuvo lento y el delantero local apareció entre los centrales que miraban la pelota sin reaccionar.
El 2-0 llegó a los 22 minutos en una jugada de córner que terminó siendo un desastre defensivo. Carlos Quintana cabeceó solísimo en el área y asistió a Anthony Alonso, quien desvió levemente el balón que fue directo al cuerpo de Montero. El guardavidas intentó manotearlo pero se le metió de todas formas en otra floja reacción. Después vino el 3-0 de Alexander Díaz, quien recibió después de un córner de Boca, condujo hasta el borde del área visitante y le pinchó el balón al gigante Montero, quien con sus 2,01 metros de altura volvió a manotear sin éxito.
El desastre fue tan evidente que Arruabarrena se vio obligado a hacer cambios en el entretiempo. Sebastián Villa y Ángel Romero ingresaron por Williams Alarcón y Alan Velasco buscando una reacción que nunca llegó. Después metió a Tomás Aranda y Miguel Merentiel para intentar terminar con mejor cara la noche de olvido en Bajo Flores. Los suplentes que podían demostrar que eran alternativas válidas terminaron preocupando más al técnico de cara a la triple competencia del segundo semestre. Riestra se cerró bien y no sufrió. Ahora el Vasco está obligado a pasar de ronda el próximo jueves en Chile ante O'Higgins, porque si no, este mazazo comenzará a pesar mucho más en su ciclo.







