River volvió a caer. Esta vez fue en Tigre, por 1-0, en la cuarta fecha de la Zona B del Clausura. Sin victorias en el torneo y con una racha que ya suma seis derrotas consecutivas, Eduardo Coudet se plantó en conferencia de prensa para dar la cara. El Chacho no esquivó responsabilidades ni buscó excusas fáciles. Directo al grano, como es su estilo.
"Si no podemos revertir esto enseguida, diré: 'Me fue mal'", soltó el técnico sin vueltas. Y es que la situación en el Millonario es complicada. Coudet reconoce que los refuerzos traídos por la dirigencia necesitan tiempo de adaptación al fútbol argentino, pero también es consciente de que en River no hay tiempo que perder. "Va a llevar un tiempo de adaptación de los jugadores que vienen al fútbol argentino", explicó, pero aclaró que eso no es excusa. "No soy necio, sé la situación, sé que no es fácil, no es una situación linda para nosotros, para mí tampoco. Una situación que no me ha tocado vivir nunca", confesó el DT.
Lo que quedó claro es que Coudet se hace cargo. "Siempre pongo la cara y me hago responsable, como todos. Pero desde mi lugar, sé lo que me corresponde. Me ocuparé de dar vuelta a esto, solo se acomoda a partir de los resultados", afirmó con convicción. Sobre el mercado de pases que ejecutó la dirigencia, fue elogioso: "River armó un plantel espectacular, que trajo jugadores de muchísima jerarquía y que en el tiempo le van a dar muchísimas alegrías a River". Sin embargo, también fue realista: "El fútbol a veces son dinámicas positivas, negativas y hay que cortarlas".
Sobre los plazos y la urgencia que existe en el club, Coudet fue contundente: "Los plazos son el día a día. El ver cómo están todos. El contagiar. El seguir viendo lo que veo hoy, pero mejorando y ganando". Y agregó con una reflexión que resume su postura: "Llevamos cinco partidos perdidos. Acá no hay tiempo. Y bueno, tiene que ser ya. Tiene que ser ya. Y si no es ya, no vamos a pensar que va a cambiar". El técnico también mencionó la necesidad de recuperar jugadores que están afuera, como Thiago Almada, quien acaba de regresar de vacaciones. "Sería egoísta de mi parte querer que juegue en 2600 metros de altura de Bogotá. Sería irreal", reconoció sobre el mediapunta.
Con cinco partidos sin ganar en el Clausura -además de la eliminación en Copa Argentina ante Aldosivi por 3-1-, River está decimoquinto en la Zona B. Las derrotas previas fueron 1-0 ante Barracas Central en el Monumental, 1-0 contra Gimnasia en La Plata y 1-0 frente a Rosario Central en Núñez. Coudet cerró su análisis con una declaración que refleja su determinación: "Yo ya la di vuelta una vez, como jugador. Y ahora lo quiero hacer como entrenador. Si no lo puedo hacer, y rápido, les doy un abrazo a cada uno y me iré a mi casa". El próximo desafío será el domingo, pero antes River tendrá su chance en octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Independiente Santa Fe.







