La pesadilla continúa para River. El Millonario volvió a caer, esta vez 1 a 0 ante Tigre en Victoria, sumando su sexta derrota consecutiva en el torneo local. Estamos en la cuarta fecha del Clausura y el equipo de Coudet sigue sin poder romper la racha negativa que lo tiene tocado de punta a punta.
Después del partido, Nicolás Otamendi se plantó frente a los micrófonos con el peso de la capitanía sobre los hombros. El central fue claro: "Estamos en un momento en donde no podemos errar. Una llegada al arco, un gol, no podemos darle esa oportunidad". Reconoció que River tuvo el control del juego durante los noventa minutos, pero que de nada sirvió. Y es que el Millonario es el único equipo del certamen que todavía no metió un gol. Marcha último en la zona B, en la más absoluta soledad.
Pero lo que verdaderamente encendió a Otamendi fue el arbitraje. El defensor no se guardó nada y salió con los tapones de punta contra la terna y el VAR. Señaló que a River "no le están cobrando las chiquitas, no nos están cobrando nada" y puso como ejemplo una jugada del primer tiempo donde Ángel Correa fue derribado por Nahuel Banegas dentro del área. "A mi criterio y por lo que me dicen todos, fue un claro penal", disparó el capitán millonario. El árbitro le respondió que no fue penal claro, una explicación que Otamendi rechazó de plano.
Y después llegó la ironía más filosa. Otamendi cuestionó los tiempos del VAR en la Liga Profesional y los comparó con los de la Premier League: "Las cosas del VAR las resuelven más rápido que en la Premier League, que tiene toda la tecnología. Se ve que acá las resuelven más rápido que allá". Una frase cargada de sarcasmo que resume la frustración del defensor. "La verdad que no entiendo quién es el encargado de los árbitros", remató, dejando clara su bronca.
Sin embargo, Otamendi no se escudó solo en las críticas externas. También asumió las propias limitaciones del equipo. "Tenemos que asumir que estamos en un momento crítico, en donde tenemos que no cometer los errores que cometimos, que lamentablemente nos costaron tres puntos más", reconoció el capitán. El gol que selló la derrota llegó a los 35 minutos del segundo tiempo: Aníbal Moreno perdió la pelota en la mitad de la cancha, Jabes Saralegui presionó, e Ignacio Russo quedó solo frente a Santiago Beltrán para definir sin dramas.
Esta caída se suma a las derrotas previas contra Barracas Central, Gimnasia La Plata y Rosario Central en el Clausura, además de la eliminación ante Aldosivi en la Copa Argentina por 3 a 1. Ahora River tiene una pausa relativa: el miércoles viajará a Colombia para enfrentar a Independiente Santa Fe en los octavos de final de la Copa Sudamericana. En el torneo local, el equipo de Coudet recibirá a Argentinos Juniors el domingo 16 de agosto. El tiempo se agota y la presión es cada vez mayor.







