River atraviesa uno de sus peores momentos en la temporada y las señales de alarma están por todas partes. Cuatro derrotas consecutivas, la eliminación de la Copa Argentina ante Aldosivi en dieciséisavos de final y tres caídas seguidas en el Torneo Clausura que lo hundieron en el fondo de la zona B sin sumar puntos. El Monumental, ese templo que siempre fue sinónimo de fortaleza, quedó mudo tras la derrota 1-0 ante Rosario Central, aunque la hinchada rápidamente hizo oír su voz de protesta.
En una noche más para el olvido en condición de local, Eduardo Coudet decidió no dar declaraciones oficiales. Así lo había resuelto previamente: nadie del cuerpo técnico ni del plantel hablaría con la prensa después del partido. Pero el entrenador encontró otra forma de comunicar su mensaje. A través de una imagen que circuló por WhatsApp y se viralizó rápidamente, Coudet eligió expresarse con una frase contundente que no dejaba lugar a dudas sobre su postura ante la crisis: "Los cagones no hacen historia".
Ese mensaje puede interpretarse de una única manera: la determinación de revertir la situación, un llamado de atención a los futbolistas para que se planten de cara a los desafíos que vienen. Después de la caída ante Central, Coudet mantuvo conversaciones privadas primero con los jugadores y luego con el presidente Stéfano Di Carlo. Esos encuentros parecieron ser productivos, porque posteriormente el DT cambió el tono de su comunicación y todo indica que su continuidad en el cargo no está en peligro.
El lunes el plantel tuvo día libre para recuperarse física y mentalmente. Este martes Coudet volverá a dirigir los entrenamientos con un mensaje claro para todos: borrón y cuenta nueva. La idea es que juntos, sin excusas ni lamentos, puedan salir de este pozo en el que cayeron. La Comisión Directiva invirtió en siete refuerzos de calidad durante el mercado, así que las herramientas están. Ahora falta que aparezca la actitud y los resultados que tanto necesita River.
El Monumental espera. Los hinchas esperan. Coudet y sus jugadores tienen que demostrar que esa frase no fue solo un eslogan, sino una promesa de lucha real en los próximos partidos.







