Kylian Mbappé cerró su participación en el Mundial 2026 con una reflexión profunda. El delantero francés publicó una carta abierta en la que repasa la experiencia vivida con la selección gala y agradece el apoyo incondicional de los hinchas durante toda la competencia.
"Un mes de emociones. De superación. Del orgullo de vestir los colores de Francia. De pasión, sobre todo, la misma que nos impulsa en el campo y que los mueve a ustedes frente a la pantalla o en las gradas. Eso es lo que hemos vivido juntos: una historia increíble", escribió el astro parisino en el inicio de su misiva titulada "Gracias".
Mbappé fue honesto respecto al sabor amargo que dejó la campaña francesa. Aunque se llevó la Bota de Oro como máximo goleador del torneo, reconoce que el premio individual pierde peso sin el trofeo colectivo. "No nos llevamos el trofeo colectivo a casa. Duele y dolerá por un tiempo. No voy a mentir. Estoy orgulloso de ganar la Bota de Oro, pero hubiese significado más con el trofeo de la Copa del Mundo", admitió con sinceridad. Sin embargo, el capitán francés no se arrepiente del camino recorrido: "Quizás les debíamos un mejor final, pero no siempre elegimos cómo termina la historia".
En su mensaje, el delantero también dedicó palabras especiales para sus compañeros, a quienes responsabiliza directamente de su éxito goleador. "Gracias a mis compañeros. Sin su trabajo, sus carreras, sus pases y ese espíritu de equipo que nos llevó desde el primer hasta el último partido, jamás habría podido marcar tanto", expresó. Mbappé también resaltó el valor de haber jugado tres Mundiales en su carrera, ganado uno y capitaneado al equipo en esta ocasión. Asimismo, extendió su gratitud hacia Didier Deschamps y todo el cuerpo técnico, incluyendo a fisioterapeutas, preparadores físicos y demás personal de apoyo que trabajó detrás de las cámaras.
El capitán francés hizo especial énfasis en el rol crucial de los aficionados. Describió cómo millones de personas en Francia y alrededor del mundo los acompañaron durante el torneo, trasnocando por los husos horarios, reuniéndose en bares y estadios, llevando la bandera sobre los hombros. "Esta historia la hemos escrito millones de manos, no solo once jugadores sobre el terreno de juego, impulsados por una misma pasión", reflexionó.
Para cerrar, Mbappé miró hacia el futuro con optimismo. Aunque el Mundial termina, dejó claro que la historia entre Francia y sus hinchas continúa. "Este Mundial termina, pero la historia continúa. Habrá otros partidos, otras noches de verano o de invierno en las que volveremos a encontrarnos delante de esa misma pantalla, con la misma ilusión intacta. Aún no hemos terminado de jugar juntos", cerró el capitán con una promesa de continuidad.







