La final del Mundial 2026 entre Argentina y España dejó una postal que nadie esperaba: violencia pura en los últimos minutos. Leandro Paredes protagonizó una escena vergonzosa al agarrar del cuello a Eric García y luego golpear a Gavi hasta tirarlo al piso. El árbitro Slavko Vinčić no dudó en expulsarlo, pero el daño ya estaba hecho. La FIFA abrió investigación inmediata y todo apuntaba a un escándalo mayúsculo.
Lo que parecía ser el comienzo de una tormenta mediática terminó de la forma más inesperada: el propio Gavi salió a bajarle el tono a toda la polémica. El mediocampista del Barcelona sorprendió a propios y extraños al considerar que lo sucedido es simplemente "una parte del fútbol que es un poco más violenta". Con una madurez que pocos esperaban, el español no pidió sanciones severas y fue directo al punto: "Lo lógico hubiese sido expulsarle en el partido". Y ahí está la clave de su argumento.
Pero Gavi no se quedó en lo táctico. Reconoció que la escena no fue bonita: "No es una imagen para los niños", admitió. Sin embargo, cerró con una frase que resume su postura: "Ya está: todo es fútbol, tiene que ser así". Una declaración que generó debates en redes sociales, porque algunos vieron madurez deportiva y otros cuestionaron si realmente había que naturalizar la violencia de esa manera.
Lo cierto es que Paredes llegó condicionado al cierre del partido. Había entrado con amarilla en el segundo tiempo y jugó al límite durante prácticamente todo el encuentro, en varias ocasiones rozando la roja. Eso es lo que Gavi subrayó: que el árbitro debería haber actuado antes, no dejar que las cosas llegaran a ese punto. Una crítica velada a la gestión arbitral que tiene toda la lógica del mundo.
Pero el quilombo fue más grande de lo que parecía en un principio. Nahuel Molina le metió una piña a Rodri cuando el español corría a festejar el título. Roberto Fabián Ayala, el asistente técnico de Scaloni, también perdió la cabeza y le pegó un puñetazo a Dani Olmo mientras intentaba separar. La FIFA aún no se ha pronunciado oficialmente sobre las sanciones, pero todo indica que habrá consecuencias para los argentinos involucrados. La resolución llegaría en las próximas semanas, antes de la siguiente ventana de partidos internacionales prevista para septiembre y octubre de 2026.







