EL INFLADOR
Selección

MIAMI TIEMBLA: LA SELECCIÓN DESEMBARCÓ Y FUE RECIBIDA POR UNA MULTITUD

Featured image for: La Selección llegó a Miami y fue recibida por una multitud

El Dal Mar Hotel quedaba a unos pocos minutos del océano, aunque en esta zona de la Florida las distancias engañan. Pero el amor por la Selección no entiende de kilómetros. Una familia que viajó desde Río Gallegos pedaleó casi 30 kilómetros desde Hollywood para estar detrás del vallado que custodia la entrada del hotel donde se aloja el equipo nacional.


La delegación argentina tocó tierra en Miami pasadas las 21 de la noche local. Rodeada de su operativo de seguridad, ingresó al búnker alojamiento cerca de las 22 por el estacionamiento interno de la NE 3rd St. La Scaloneta llega a Florida con un objetivo claro: seguir avanzando en el Mundial 2026, con los dieciseisavos de final ante Cabo Verde en el horizonte. Y la marea celeste y blanca no se hizo esperar. Buzos del Dibu, camisetas con la número 10 de Messi, bombos y pasión pura. El color identificatorio argentino dominó la escena.


Una tormenta severa que azotó la zona intentó frenar a la multitud de hinchas. Pero los argentinos no se achicaron. Lo que comenzó como una concentración en la puerta del hotel se trasladó a la playa, a la arena, a la orilla del mar. De las 13 a las 16 horas, el banderazo fue in crescendo. Bombos retumbando, asado humeando, gente buscando sombra para escapar del calor del sur de Florida, tan brutal como el de Kansas City o Dallas. La movida fue épica, completamente criolla.


Desde el aeropuerto de Miami Gardens hasta South Beach, pasando por el perímetro del Hard Rock donde se jugará el partido del viernes, la presencia argentina fue abrumadora. Cientos de miles de compatriotas en cada rincón, en cada pasillo, en cada esquina. El taxi driver cubano que llevaba a los jugadores no podía creer lo que veía. "Aquí hay muchos, muchos", advirtió mientras escuchaba los gritos que se multiplicaban. Incluso los que custodiaban un Seven Eleven a media cuadra corrieron alertados por las sirenas que anunciaban la llegada de la delegación.


La noche cayó sobre Miami con el olor a gloria argentina flotando en el aire. Ya no había nubes, solo cielo despejado y una energía que recorría las calles de la ciudad. La Selección llegó para seguir escribiendo su historia internacional, para continuar soñando con el título. Y Miami, con toda su población argentina, está lista para acompañar cada paso de la Scaloneta en esta batalla por llegar lo más lejos posible en el torneo.

Más deporte