Rodrigo De Paul se prepara para un hito histórico. En la previa del duelo contra Cabo Verde por los 16avos de final del Mundial 2026, el mediocampista de la Selección Argentina cumplirá su partido número 90 con la camiseta albiceleste. Una cifra que lo posiciona como el jugador con mayor participación en el ciclo de Lionel Scaloni, y que lo convierte en una pieza fundamental del proyecto.
En conferencia de prensa desde Miami, el Motorcito no dudó en reconocer su rol dentro del equipo. "Por la cantidad de partidos y los años, obviamente que me siento importante o responsable de esta Selección. Desde mi lugar y con la experiencia, intento transmitirla a mi manera. Lo creo así. Por suerte, es un grupo muy capaz y serio, que entiende muy bien el lugar que ocupamos y la responsabilidad que tenemos. Creo que eso nos deja muy tranquilos", expresó el futbolista de Inter Miami con la madurez que lo caracteriza.
Sobre la hambre de gloria que mantiene el equipo tras conquistar Qatar 2022, De Paul fue claro en sus intenciones. "Tenemos las mismas ganas de conseguir lo que conseguimos en Qatar. La ilusión será igual y en caso de que sí lo hagamos la felicidad será así de grande. Ser campeón del mundo te hace llegar más curtidos y con experiencia. La felicidad es efímera y la vida sigue. Más allá del fútbol hay más cosas", señaló con una visión de vida que trasciende lo deportivo.
El estratega de Pujato dejó una marca profunda en el mediocampista surgido de Racing. De Paul reconoció la impronta que Scaloni imprimió en su carrera y en la de todo el plantel. "Me hizo entender que la vida se puede ver desde un montón de lugares, mismo el fútbol. Como yo ya lo dije, lo más importante es que no somos jugadores de fútbol, sino personas que juegan al fútbol. Esa frase para mí es sumamente importante. Atrás de cada jugador hay una persona con muchos problemas, satisfacciones y desilusiones. Cuando ves que la persona que te guía entiende eso, te sentís en un lugar mucho más acogedor. Uno puede desplegar mucho más sus virtudes", reflexionó sobre las lecciones que trascienden el campo de juego.
Pero si hay algo que De Paul valora profundamente es su amistad con Lionel Messi, su compañero en Inter Miami y uno de sus confidentes en la concentración argentina. "Para mí representa un montón ser amigo de Leo. La amistad es una de las cosas más importantes que todos tenemos. Me considero un afortunado de estar ahí y compartir momentos con él más allá de una cancha. Me da mucho orgullo. Queremos transmitir a los más jóvenes que cada vez que nos ponemos esta camiseta puede ser la última. Depende solo de nosotros que no lo sea. La única manera que encontré en estos años es eso, nunca quiero que se termine", expresó con sinceridad.
Respecto al partido de mañana, De Paul fue categórico en su mentalidad. "Sería un error pensar más allá del partido de mañana. Nosotros no nos vamos a guardar nada cuando nos ponemos la camiseta de la selección argentina. Sin importar qué competición o el rival, vestir la camiseta de Argentina es lo máximo. Sean 10 minutos o noventa, lo que toque hay que vaciarse. El partido de mañana es el último, lo tomo así. Voy a dejar todo para que no lo sea, con esa mentalidad", sentenció el volante que sabe bien lo que significa defender los colores nacionales.
Sobre el rival que enfrentará, De Paul analizó con experiencia el contexto. "Cuando se dio el sorteo, había dos campeones del mundo en el grupo que nos iba a tocar. Son selecciones con jugadores muy importantes que juegan en grandes ligas. Con el correr de los años y entender estas competencias, es fútbol y podía suceder. Nos tocó un rival que lo hizo muy bien en fase de grupos. No es fácil jugar contra las selecciones que jugaron y cómo fue el desarrollo del partido. Creo que hay que enfrentarlo con mucha responsabilidad. Con respecto a la experiencia, hemos jugado estos tipos de partidos, pero todos son distintos. Las sensaciones y las emociones son muy fuertes. Nadie sabe cómo va a repercutir. La experiencia te permite manejarlas, pero no dejan de ser emociones", expresó con la madurez de quien ya vivió momentos similares.
Y en cuanto a los tiempos venideros, De Paul prefiere vivir el presente. "Es un análisis errado pensar en los partidos que pueden llegar a faltar, no sabemos cuántos son y hacer futurología no es bueno. Hay que disfrutar de Messi todos los días, pero uno le da mucho más valor a las cosas cuando no las tienen. Es parte de la vida. Todos lo estamos disfrutando", cerró el Motorcito con una reflexión que resume su filosofía de vida dentro de la Selección.







