La Selección Argentina sigue escribiendo su propia leyenda en el fútbol mundial. Con la confirmación de la alineación para esta nueva batalla, salió a la luz un dato que deja a todos con la boca abierta: la Albiceleste repite a ocho futbolistas titulares de la final del Mundial de Qatar 2022. Una hazaña que solo había logrado el Brasil bicampeón de 1958 y 1962.
Los ocho nombres que vuelven a salir desde el primer minuto son los mismos que besaron la Copa hace cuatro años: Emiliano "Dibu" Martínez, Cristian "Cuti" Romero, Nicolás Tagliafico, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Rodrigo De Paul, Lionel Messi y Julián Álvarez. Una columna vertebral que mantiene intacta su hambre de gloria y su experiencia ganadora.
Ese Brasil de los años 50 y 60, liderado por leyendas como Garrincha, Didi, Vavá y Zagallo, fue el único equipo en la historia que había logrado sostener a ocho titulares de una final a otra en el torneo más importante del planeta. Apenas tres piezas cambiaron en la "Canarinha" entre Suecia y Chile: Mauro por Bellini en la defensa, Zózimo por Orlando en la zaga, y Amarildo ocupó el lugar del lesionado Pelé.
La consistencia de esta Argentina actual supera incluso a otros gigantes del pasado. La "Naranja Mecánica" de Países Bajos, que marcó una era con su fútbol total, apenas logró repetir a 7 futbolistas entre las finales de 1974 y 1978. La ausencia más notoria fue la de Johan Cruyff en la segunda definición. Mientras tanto, cuando Argentina y Alemania se enfrentaron en las finales de 1986 y 1990, el recambio fue brutal: cada selección apenas retuvo a 3 titulares de una final a la otra.
Messi vuelve a romper moldes con su presencia en una tercera final mundial consecutiva (2014, 2022 y 2026), pero con algo que lo diferencia de cualquier otro jugador en la historia: fue titular indiscutido en las tres, portando la cinta de capitán desde el primer pitazo. Repetir el 72% de una alineación campeona en el fútbol moderno, con la exigencia física actual, las transferencias constantes y la feroz competencia de élite, es sencillamente una anomalía histórica. La Selección no solo gana: perdura con las mismas caras que alcanzaron la gloria eterna.







