Rodolfo Arruabarrena salió satisfecho pero no completamente conforme de la victoria de Boca ante Recoleta en el Ducó. El equipo xeneize se impuso 3-1 en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, pero el entrenador considera que pudo haber ampliado la diferencia. "Felicito a los jugadores, me hubiese gustado terminar con un gol más", expresó el técnico después del encuentro, dejando en evidencia su hambre de gol incluso en un partido que se revirtió de manera contundente.
Lo interesante del análisis de Arruabarrena es que no se trata de un capricho sin fundamentos. Boca comenzó perdiendo en el marcador tras una jugada aislada de Recoleta, pero desde ese momento tuvo el control del partido. El equipo generó múltiples ocasiones de gol que no logró concretar, algo que el Vasco resaltó en conferencia: "Me hubiese gustado uno o dos goles más, tuvimos las chances". La remontada llegó con los goles de Santiago Ascacíbar y Milton Delgado, quienes fueron determinantes en el funcionamiento del mediocampo, y un tercero que selló la victoria.
El técnico tuvo palabras especiales para el rendimiento ofensivo del mediocampo, particularmente para Ascacíbar, quien marcó por cuarto partido consecutivo. "Tiene llegada y olfato y los equipos que defienden con muchos jugadores descuidan la llegada de los volantes. El Chelo también pudo marcar", explicó Arruabarrena, reconociendo que el esquema permitió que los volantes aparecieran en el área rival de manera constante. El entrenador también valoró el aporte de Sebastián Villa, quien ingresó en el entretiempo por Lautaro Blanco tras un cambio de esquema que resultó efectivo.
Sobre esa modificación táctica, Arruabarrena fue claro en sus justificaciones: "El cambio de esquema fue porque ellos tenían un hombre menos. Lozano permite defender y atacar porque tiene fortaleza física; por eso decidí dejarlo a él. Y Villa hizo la diferencia de entrada y después jugamos mucho por la derecha". Sin embargo, el técnico admitió que incluso el colombiano pudo haber tenido mayor incidencia ofensiva. Boca terminó el partido con nueve jugadores en cancha, pero eso no impidió que mantuviera el control.
Leandro Paredes, capitán del equipo, coincidió con el análisis del entrenador. "Queda claro que pudimos haber convertido algún gol más, propusimos del primer minuto, nos encontramos con un gol en contra en una jugada aislada, la única que tuvieron", señaló el volante. Sin embargo, Paredes también fue cauteloso: "El resultado es positivo, pero quedan 90 minutos". Con una ventaja de dos goles y la serie aún por definirse, Boca viajará a Paraguay con el objetivo de cerrar su clasificación, aunque Arruabarrena ya ha dejado claro que su equipo debe seguir mejorando. "Hay que acostumbrarse a ganar y corregir cosas", sentenció el técnico, estableciendo una identidad clara para el Xeneize.







