El Barcelona está contra el reloj. Con el debut oficial a la vuelta de la esquina, el Barça necesita un 9 de garantía y sabe exactamente a quién quiere: Julián Álvarez. Pero el Atlético de Madrid no cede un milímetro y la negociación sigue trabada. Así que el club catalán hizo lo que tenía que hacer: empezó a mirar alternativas sin soltar todavía la cuerda de la Araña.
La postura del Atleti es de piedra. El conjunto madrileño no da señales de querer negociar y espera que Julián se reincorpore a los entrenamientos el 10 de agosto. Una jugada clara: no van a ceder fácil. El Barca, por su parte, sigue confiando en que la voluntad del propio jugador termine siendo el factor decisivo. Durante el Mundial, el nacido en Calchín fue claro: "Creo que lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño". Las palabras estaban ahí, públicas, directas. Pero las palabras no abren puertas si del otro lado no hay nadie dispuesto a abrirlas.
El problema es que Hansi Flick no puede esperar eternamente. El técnico necesita un 9 para preparar la temporada, quiere incorporarlo cuanto antes y el mercado entra en su tramo más caliente. Por eso, mientras sigue peleando por Álvarez, el Barcelona aceleró por una alternativa que podría cambiar todo: Eli Junior Kroupi.
El delantero francés de 20 años fue una bomba en su primer año en la Premier League. Con la camiseta de Bournemouth, Kroupi convirtió 13 goles en 33 partidos y fue absolutamente clave para que los Cherries terminaran sextos en la tabla y lograran clasificación para la Europa League. Es versátil: puede jugar como 9, tirarse a un costado o retroceder metros para participar en la creación. Esa flexibilidad, sumada a su juventud y capacidad goleadora, lo convirtió en una de las grandes revelaciones del fútbol inglés. Exactamente el tipo de perfil que seduce en Barcelona.
Pero acá viene el pero. Bournemouth no quiere ni hablar de venderlo. Los Cherries lo consideran una pieza fundamental para la próxima campaña y su postura no se mueve ni con ofertas importantes sobre la mesa. Después de desprenderse de varias figuras en años anteriores, el club inglés decidió que se acabó ser el equipo vendedor. Quieren construir alrededor de jóvenes como Kroupi y demostrar que pueden retener talento. Una posición firme, casi tan firme como la del Atleti con Julián.
Mientras tanto, el reloj corre. Barcelona ya tiene agenda: debuta el domingo 23 de agosto ante Elche desde las 16.30hs, en condición de visitante. Flick ya sumó velocidad por las bandas con Karim Adeyemi y Anthony Gordon, dos caras nuevas que le dan aire ofensivo al ataque. Pero un 9 de garantía sigue siendo la prioridad. Julián Álvarez sigue siendo el plan A. Kroupi es el plan B que empieza a sonar cada vez más fuerte. Y el Barcelona sabe que no puede llegar al debut sin resolver esta incógnita.







