El sueño se terminó en Dallas. Francia no pudo sostener su racha de tres finales mundialistas consecutivas. España pasó por arriba en la semifinal del Mundial 2026 y liquidó a los galos con un contundente 2-0 que los dejó fuera de la pelea por el título.
Cuando el árbitro marcó el final, todas las miradas cayeron sobre Kylian Mbappé. El capitán francés quedó paralizado, las manos en las rodillas, el rostro cubierto. Una imagen que resume el golpe brutal que significó esta eliminación para una selección que había llegado como una de las máximas candidatas.
Pero Mbappé no se escondió. En la conferencia posterior, el delantero sacó pecho y se autocriticó sin vueltas: "Desde el principio salimos a presionar tres contra dos y fallamos. Contra España había que jugar uno contra uno", explicó analizando el fracaso táctico. Y no paró ahí. "Cuando recuperábamos la pelota, nuestros pases y nuestros movimientos no fueron dignos de una semifinal del Mundial. Hubo demasiadas imprecisiones y no estuvimos a la altura", sentenció el goleador con dureza.
Rayan Cherki también salió a dar la cara. El joven futbolista reconoció la superioridad española pero no dejó pasar la actuación arbitral: "El árbitro no estuvo a la altura, pero no nos quitó un gol. Si hubiéramos sido mejores, habríamos ganado", dijo con sinceridad. Y luego resumió todo en una frase que duele: "Es una enorme decepción. Francia no jugó el fútbol que acostumbra y España sí mostró el juego que la caracteriza".
Quien también mostró su malestar fue Didier Deschamps. El entrenador histórico francés intentó no sonar como un llorón, pero no resistió la tentación de sembrar dudas sobre el desempeño del árbitro: "Si hablo del arbitraje voy a parecer un llorón porque perdimos. Pero les hago una pregunta: ¿el árbitro tenía realmente el nivel para dirigir una semifinal del Mundial? Está la jugada del penal, pero no fue solo eso", lanzó Deschamps con clara intención de dejar constancia de su inconformidad.
Ahora, a buscar el tercer puesto. Francia tendrá que sacudirse rápido el polvo y enfocarse en el partido por el bronce. Este sábado 18 de julio, desde las 18 horas (argentinas), los franceses se medirán en el Hard Rock Stadium de Miami contra el perdedor de la semifinal entre Argentina e Inglaterra. Una última oportunidad para subirse al podio y cerrar un Mundial donde, pese a todo, volvieron a demostrar ser una de las mejores selecciones del planeta. Después de Rusia 2018 y Qatar 2022, la racha de finales consecutivas se cortó, pero la misión es clara: irse con una victoria.







