España le propinó una lección de fútbol a Francia en un partido que quedará para la historia. No fue solo el resultado, sino la forma en que la selección española dominó al máximo candidato del torneo, utilizando el balón como arma principal y defendiéndose de manera impecable. Luis de la Fuente encontró el planteo perfecto y sus jugadores lo ejecutaron de manera casi impecable.
En defensa, una muralla bien organizada
Unai Simón fue más que un simple portero: actuó como un líbero, anticipándose constantemente y cortando líneas de pase con rapidez. Si bien en el primer tiempo mostró algunas dudas en la salida, en la segunda mitad respondió de manera segura ante los intentos franceses. Cerró bien el arco cuando fue necesario. En la defensa, Cubarsí fue un relojito: condujo el balón hasta mitad de cancha cuando vio espacio, marcó con inteligencia en ataque y fue clave en los offside. Laporte fue consistente, bloqueó pases filtrados y mostró firmeza en el cuerpo a cuerpo, aunque tuvo un mal pase atrás que pudo ser complicado. Cucurella jugó condicionado por una amarilla temprana pero fue de menos a más, metiendo un cierre providencial sobre el final que valió un gol. Porro, por su parte, fue brillante: no solo defendió sólido sino que también fue protagonista en ataque con su gol en la jugada que armó con Olmo.
El mediocampo, orquesta perfecta
Rodri Hernández fue el cerebro de todo. Su circulación de pelota bailó a Francia: orientaba los avances con uno o dos toques, manejaba ritmos con elegancia y casi no erraba un pase. Fue eficiente en coberturas y mostró un despliegue constante. Fabián Ruiz fue un todoterreno: estuvo cerca de convertir en una gran jugada, se asoció perfectamente con Rodri, tuvo movilidad permanente para ser opción de pase, corrió, jugó, marcó. Fue un eslabón clave en esa fluidez que mostró España. Alejandro Baleña colaboró mucho en la recuperación con sus retrocesos por el costado izquierdo, se esforzó en la marca sin guardarse nada.
Arriba, donde la calidad fue evidente
Dani Olmo entregó una asistencia de película para el segundo gol de Porro y fue clave en la construcción del juego. Con espacios alcanzó influencia en la elaboración por su panorama y riqueza técnica. Lamine Yamal generó el penal con su desequilibrio en el uno contra uno, aunque creció más en el juego asociativo y fue relevante en la segunda parte. Mikel Oyarzabal ejecutó el penal con un tiro fuerte y cruzado que se metió en el palo izquierdo, además de tener buenos movimientos para ponerse de frente al arco.
Los cambios y el cierre
Ferran Torres ingresó a los 28 minutos del segundo tiempo por Oyarzabal y metió un cabezazo que se fue cerca del palo. Pedri entró correctamente por Ruiz, mientras que Merino tuvo poca participación. Llorente y Nico Williams completaron los cambios sobre el final. Luis de la Fuente merece un reconocimiento especial: su planteo fue magistral contra el máximo candidato, convirtiendo el dominio del balón en la principal arma defensiva y nunca dejando que España se sintiera inferior a Les Bleus.







