Una victoria que llegaba como agua de mayo. Racing superó a Belgrano 1-0 en San Luis y se metió en los cuartos de final de la Copa Argentina, donde lo espera el ganador de Boca vs. Vélez. El gol de Tomás Conechny a los 4 minutos fue suficiente para que la Academia cortara una racha de tres derrotas consecutivas que tenía al club en una situación complicada. Un triunfo que, más allá del marcador, significó mucho más que tres puntos.
Porque Racing no solo necesitaba ganar: necesitaba recuperar sensaciones. El equipo de Juan Pablo Vojvoda había perdido ese "aura ganadora" que lo caracterizaba en tiempos mejores. Con actuaciones irregulares y errores inexplicables de por medio, el duelo ante Belgrano —un rival de jerarquía, técnicamente pulido y liberado tras ser campeón en mayo— era un examen de alto riesgo. La Academia lo aprobó, aunque no sin sufrir en el tramo final.
El partido fue intenso desde el minuto uno. Racing salió con actitud, pisando fuerte con la presencia de Leonel Pérez y Gastón Lodico, sus últimos refuerzos. El ex Gremio fue el dueño del mediocampo con criterio y agresividad en la recuperación, mientras que Lodico desde la izquierda motorizó los avances académicos. Fue precisamente el ex Instituto quien, con su presión, generó el gol: le quitó la pelota a Morales, armó una pared con Adrián Martínez, cuyo desborde terminó en un centro que Conechny remató de cabeza contra el primer palo de Thiago Cardozo. Gol tempranero, bien trabajado y que puso a Racing en ventaja.
En esos primeros 15 minutos, la Academia fue superior. Tuvo ritmo, propuesta ambiciosa y generó situaciones para ampliar. Ulises Ortegoza estuvo cerca cuando sacó un bombazo que estrelló en el poste. Pero Belgrano se recuperó, metió el equipo en cancha y el partido se convirtió en un ida y vuelta emocionante. Aquí fue donde Facundo Cambeses mostró su valor: con intervenciones fundamentales, especialmente una volada de reflejo ante un remate de Cannavo que se había desviado en Passerini. El arquero académico, quien en los últimos encuentros había generado dudas, redimió su presente con actuaciones sólidas.
Maravilla Martínez fue otro de los destacados. El delantero, quien había cometido una irresponsabilidad ante Argentinos (un codazo a los 20 minutos que lo dejó con 10), volvió a ser insoportable para los defensores rivales, generando descargas permanentes para sus compañeros. En defensa, Marcos Rojo y el juvenil Mateo Martínez tuvieron que trabajar duro ante la embestida de Passerini, quien cubría bien la pelota. Los zagueros albicelestes completaron una buena presentación en general.
En el segundo tiempo, con Lucas Zelarayán ya adentro para Belgrano, Racing se replegó más defensivamente. Cambeses siguió respondiendo con solvencia, especialmente ante un intento de Uvita Fernández. La Academia no pudo liquidar la serie y el final fue de puro sufrimiento. A los 46 minutos llegó la polémica: un centro de Ramiro Hernández fue buscado por Uvita, quien no tocó la pelota pero hizo un movimiento que influyó en Cambeses. El balón entró, pero el línea cobró posición adelantada. El VAR tardó más de tres minutos en confirmar la decisión, generando suspenso innecesario.
Belgrano fue a la carga en los últimos minutos, pero Sebastián Zunino —el árbitro— cerró el partido cuando Thiago Cardozo iba a buscar un centro. El defensor explotó contra el juez y vio la tarjeta roja. Racing, después de tanto padecer, logró el alivio. Con esta victoria, la Academia sigue con vida en la Copa Argentina, la vía más propicia por la que puede aspirar a clasificarse a la Copa Libertadores del próximo año.







