La mano dura de la FIFA cayó sobre la selección argentina. La Comisión Disciplinaria del organismo mundial determinó sanciones severas contra la AFA y varios jugadores de la selección por los incidentes que se desataron durante la semifinal contra Inglaterra y especialmente en la final frente a España en el Mundial 2026.
Los castigos fueron contundentes. Leandro Paredes recibió la sanción más pesada: 10 fechas sin poder jugar más una multa de US$90.000. Nahuel Molina quedó suspendido por 7 partidos con la misma multa económica. Thiago Almada, en tanto, se llevó una sanción menor: apenas 1 encuentro de castigo y US$30.000 en concepto de penalidad.
El cuerpo técnico también fue alcanzado por las sanciones. Roberto Ayala, miembro del equipo que dirige Lionel Scaloni, deberá ausentarse durante tres partidos tras un incidente con el español Dani Olmo, con una multa de US$30.000. La FIFA también castigó al futbolista español Pablo Martín Páez Gavira con 1 partido de suspensión y US$30.000.
Pero el castigo institucional fue aún más severo. La AFA, conducida por Claudio "Chiqui" Tapia, recibió una multa de US$321.000 y deberá jugar sus próximos dos encuentros como local con apenas el 50% de aforo en las tribunas. Las sanciones responden a múltiples infracciones: violaciones al artículo 13 por la exhibición de la bandera de Malvinas después de la victoria contra Inglaterra, conducta incorrecta del equipo, cánticos y gestos discriminatorios de los aficionados, y desórdenes durante los partidos.
La FIFA fue específica en su argumentación: consideró que el despliegue de la bandera constituía una "manifestación de índole distinta a la deportiva" durante un evento deportivo. Además, los empujones, cruces verbales y forcejeos que se registraron sobre el campo de juego durante la final también fueron determinantes en la decisión del organismo mundial. La AFA ya anunció que apelará esta decisión.






