La novela de Julián Álvarez sigue dando que hablar. Mientras el Mundial 2026 transcurre en Estados Unidos, México y Canadá, el delantero argentino se convirtió en la obsesión de dos gigantes españoles que no dejan de cruzarse en la puja por su fichaje. Barcelona y Atlético de Madrid volvieron a encenderse en una batalla que tiene todos los condimentos de un clásico de negociaciones.
Joan Laporta no se guardó nada. El presidente del Barcelona fue directo al grano después de su acto de proclamación. "Hicimos una oferta al Atlético, hablamos con ellos y saben lo que hay. El jugador quiere venir", soltó sin vueltas. El mandatario 'Blaugrana' dejó claro que tiene el máximo respeto por la dirigencia rojiblanca, pero que la paciencia tiene límites: "Nuestra oferta no es ilimitada en el tiempo".
Laporta fue más allá y explicó los motivos de la negativa del Atlético. "Nos dijeron que no vendían a Julián porque no tenían alternativa para sustituirle. Saben nuestra oferta y que es firme. No estamos a expensas del Atlético, con el que tenemos buenas relaciones institucionales y personales", agregó. El presidente barcelonista dejó la puerta abierta pero con un cronómetro encendido: si el Atlético encuentra reemplazo y quiere hablar, el Barcelona estaría dispuesto a sentarse a negociar.
Y no se quedó ahí. Laporta también apuntó contra los tuits que publicó el Atlético denunciando el interés azulgrana y su denuncia a la FIFA. "Aparecieron antes de que hablara Julián, él manifestó un sueño. Nosotros no hemos forzado esto. Julián ha estado en nuestra órbita desde antes de que fichara por el City", disparó. El dirigente insistió en que todo se hizo "con luz y taquígrafos" y cuestionó la lógica del Atlético: "No entiendo la actuación del Atlético porque sus representantes tienen mucha experiencia en todo esto. No sería la primera vez que hacemos una operación entre Barça y Atlético".
Pero Enrique Cerezo no se deja intimidar. El presidente colchonero fue tajante y cerró filas alrededor de su estrella. "Nos pilló de sorpresa y nosotros hemos hecho lo que teníamos que hacer, decir que es un jugador del Atlético de Madrid y que nosotros no tenemos ninguna oferta de nada ni de nadie, y que, aunque hubiera ofertas, no lo queremos vender", sentenció en RNE. Cerezo dejó en claro que Julián sigue siendo intocable, pese a que el propio jugador manifestó su deseo de marcharse después del partido contra Austria en el Mundial.
El panorama es claro: Julián tiene contrato con el Atlético hasta el 30 de junio de 2030 y una cláusula de recisión de 500 millones de euros. Barcelona, Real Madrid y Arsenal están en la carrera, pero por ahora solo los 'Blaugranas' han hecho movimientos públicos. La pregunta que todos se hacen es si Cerezo recapacitará antes de que venza el ultimátum de Laporta, o si esta novela seguirá escribiéndose en los próximos capítulos del mercado de pases.







