Gustavo Alfaro no se guardó nada. Después de la victoria 1-0 ante Turquía en el Grupo D del Mundial 2026, el técnico de Paraguay soltó una frase que resumió la paradoja de la noche: le aconsejó a Miguel Almirón que le hubiera hablado al turco en guaraní para que no entendiera nada. Todo esto mientras celebraban haber ganado con diez hombres durante todo el segundo tiempo.
La razón del drama fue que Almirón se convirtió en el primer jugador en la historia en ser expulsado bajo la nueva ley "Prestianni-Vinicius". El volante de Atlanta United se tapó la boca con la mano mientras discutía con el lateral turco Mert Müldür a los 48 minutos del primer tiempo. El árbitro de VAR, el qatarí Khamis Al Marri, le pidió al salvadoreño Iván Barton que revisara. La decisión fue tajante: tarjeta roja.
"Cuando nos juntamos después del partido para rezar, Miguel fue el primero en hablar para pedirle disculpas a los compañeros. Yo le dije: 'Le hubieses dicho de todo en guaraní, ¿quién te va a entender?. Si vos le decís, lo mandé al carajo, en guaraní, ¿qué te va a entender?'. No entiende. Lo mismo que me digan a mí en turco", explicó el Profe en conferencia de prensa.
Pero Alfaro también tuvo un mensaje de contención para su figura. "Lo primero que le dije cuando entró al vestuario: 'Cambiá la cara, que ganamos. Mirá que ganamos'. No sientas culpa de nada. Porque eso que pasó hizo sacar mucho más el espíritu combativo de tus compañeros", contó con humor.
La nueva regla fue aprobada por unanimidad por la International Football Association Board (IFAB) el 28 de abril pasado en Vancouver, Canadá. Establece que se puede sancionar con tarjeta roja a los jugadores que se tapen la boca cuando se encaren a un adversario. El árbitro tiene la potestad de juzgar el contexto.
Todo nació el 17 de febrero de 2026 en el Estadio da Luz de Lisboa. Durante un partido de Champions League entre Benfica y Real Madrid, el delantero argentino Gianluca Prestianni se tapó la boca mientras hablaba con Vinícius Júnior. La UEFA determinó que no había pruebas de racismo, pero sí identificó expresiones homofóbicas. La imposibilidad de leer los labios fue el detonante del cambio.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, explicó la lógica: "Si un jugador se tapa la boca y dice algo, y eso tiene una consecuencia racista, entonces tiene que ser expulsado. Debe existir la presunción de que dijo algo que no debería haber dicho".
Alfaro no ocultó su malestar. "Me cuesta jugar este deporte, este deporte nuevo, porque estamos jugando un deporte nuevo. El fútbol tiene rasgos de fricción, de disputa, de lucha, de demostración de coraje. Y me parece que hoy estamos todos jugando más con el reglamento para ver dónde le puedo sacar una ventaja", disparó.
Además, fue claro: "Me parece que con una tarjeta amarilla es suficiente. Hay cosas que se penan con un rigor excesivo. Y el temor que tengo es que el fútbol pierda su esencia".
Sobre la sanción a Almirón, Alfaro fue sincero. "No sé cuál va a ser, porque es un reglamento nuevo. El Mundial es muy finito, a nosotros nos queda un partido. Ojalá que le den lo menos posible. Perdemos a un jugador muy importante", señaló.
Almirón se perderá el último partido de la fase de grupos ante Australia el jueves 25 de junio a las 23:00 (hora argentina), donde Paraguay se juega el segundo puesto del Grupo D. La FIFA podría extender la suspensión si avanzan a la fase eliminatoria.







