Sin tiempo ni para respirar después del caos de Hungría, la Fórmula 1 siguió moviendo sus fichas en el mercado de pases. Este lunes, cuando el paddock apenas cerraba los ojos para el descanso estival, Red Bull sorprendió con un golpe de efecto: fichó a Gwen Lagrue, el arquitecto del éxito en la cantera de Mercedes.
El francés no es un nombre cualquiera en la F1. Durante 11 años estuvo al frente del programa de jóvenes pilotos de la escudería alemana, y su currículum habla solo: llevó hasta la máxima categoría a Esteban Ocon (ahora en Haas), George Russell (ya consolidado en Mercedes) y a Kimi Antonelli, quien brilla como puntero del campeonato de pilotos. Lagrue lo descubrió cuando el italiano apenas tenía 11 años corriendo en karting. No es cualquier cosa detectar diamantes en bruto a esa edad.
El francés ocupará el lugar que dejó vacío Helmut Marko al retirarse a principios de año. Una responsabilidad de peso en el equipo austriaco. "Después de 11 años inolvidables en Mercedes, sentí que era el momento adecuado para afrontar un nuevo desafío y seguir creciendo. Red Bull tiene uno de los programas de desarrollo de pilotos más respetados y es un verdadero honor tener la oportunidad de liderar a un grupo tan talentoso", expresó Lagrue en su presentación con los campeones del mundo.
Mercedes no tardó en despedirse de su hombre clave. "Gracias Gwen. Ha sido un gran viaje juntos", escribió la escudería alemana en redes sociales, junto a una foto con Toto Wolff. El mensaje fue emotivo: "Juntos desarrollamos a muchos jóvenes pilotos, incluidos nuestros actuales pilotos de Fórmula 1, George y Kimi, y has hecho una contribución fantástica". Y cerró con un toque de nostalgia: "Las relaciones profesionales pueden llegar a su fin, pero siempre seguiremos siendo amigos, compartiendo la misma forma de pensar".
Laurent Mekies, director del equipo Red Bull, no escatimó elogios para su llegada. "Es uno de los mejores desarrolladores de talento de toda la Fórmula 1 y conozco de primera mano la experiencia, el liderazgo y la pasión que aporta al desarrollo de jóvenes pilotos", soltó. Y remató: "Nuestro programa de desarrollo de talento siempre ha sido una piedra angular de nuestro éxito, y que Gwen asuma su dirección refleja la importancia que seguimos dando al desarrollo de la próxima generación de talentos de la Fórmula 1". Un movimiento estratégico que muestra las intenciones de Red Bull de mantener su hegemonía a futuro.







