Durante el mercado de pases del verano europeo sonó fuerte la posibilidad de que Franco Mastantuono y Claudio Echeverri volvieran a River en calidad de préstamo. Los dos cracks no habían terminado de afianzarse en el Viejo Continente y desde Núñez se barajó la chance de repatriarlos. Pero la ilusión se desvaneció rápido: ambos seguirán en Europa. Quien salió a zanjar el tema fue Martín Demichelis, el técnico que los catapultó en sus primeros pasos con la camiseta millonaria y que hoy dirige al RB Leipzig en la Bundesliga alemana.
Mastantuono, propiedad del Real Madrid, está cedido a la Fiorentina italiana. El Diablito Echeverri, por su parte, continúa su camino en el Manchester City. River tuvo que salir a buscar otras opciones en el mercado de fichajes. En charla con ESPN, el DT de 45 años fue terminante: no desea verlos regresar al club en el corto plazo.
Demichelis hizo un análisis pormenorizado de ambos casos. Con Echeverri, explicó que cuando llegó al Millonario, el Diablito ya era la figura emergente del club, pero las convocatorias con la selección argentina complicaban el trabajo diario. "Él estaba de lunes a jueves entrenándose con la Selección, venía los viernes y jugaba en Reserva, entonces no lo podía tener", relató el entrenador. Con el correr del tiempo y tras conversaciones directas, la situación cambió de rumbo. "Lo hablé con él, lo fue entendiendo, fue mejorando y demostrando ser capaz de aguantar el ritmo", agregó.
Con Mastantuono la historia fue distinta desde el vamos. Demichelis contó que lo conocía desde noviembre y que el plan pasaba por controlar su carga de trabajo debido a su juventud. Sin embargo, el volante —que después emigró al Real Madrid en un traspaso millonario— rápidamente demostró que no necesitaba esas restricciones. "Con Franco me pasó algo diferente. La idea era ir dosificando las cargas con ellos, pero Mastantuono siempre, en el día a día, era uno de los chicos que más rendía también a nivel físico", subrayó el técnico.
Demichelis se fue de River después de ser desvinculado por la comisión directiva encabezada por Jorge Brito, sin lograr los objetivos trazados para su ciclo. Aún así, su paso dejó un saldo positivo: tres títulos en el haber (Liga Profesional, Trofeo de Campeones y Supercopa Argentina). Posteriormente pasó por Rayados de Monterrey y Mallorca antes de llegar a Leipzig.
Desde esa óptica, el técnico apeló a la historia del fútbol argentino para pedir paciencia con los dos jóvenes talentos. "Hoy les deseo que no se vuelvan, porque no tengo dudas de que están preparados para rendir", expresó Micho. Y sacó a relucir ejemplos de peso: "Gonzalo Higuaín necesitó un año para instalarse en el Real Madrid. Lo mismo pasó con Javier Saviola en el Barcelona y con Pablo Aimar. Y así sucesivamente puedo nombrar a muchos".
Para Demichelis, el período de adaptación es parte natural del proceso evolutivo de cualquier jugador que cruza el charco. No debe interpretarse como un fracaso ni como una señal de que no están a la altura de las circunstancias. "Es lógico el período de adaptación, no dejan de ser jóvenes, y lo van a hacer bien", sentenció el entrenador para cerrar el tema.







