Se acabó. Edinson Cavani y Boca dijeron adiós. El Matador uruguayo rescindió su contrato con el club de la Ribera pese a que aún le restaban seis meses de vínculo. Rodolfo Arruabarrena no lo tiene en consideración para lo que resta de 2026 y así cierra un ciclo que nunca cumplió con las enormes expectativas que generó desde el primer día.
Fueron momentos de gloria, de ilusión desmedida, de lesiones que no cesaban y de un final amargo. Estos son los cinco momentos que marcaron el paso del "Matador" por la Bombonera.
UNA PRESENTACIÓN A LO GRANDE EN LA BOMBONERA
El 31 de julio de 2023 quedará grabado en la memoria xeneize. Después de años manifestando públicamente su deseo de vestir azul y oro, Cavani fue presentado oficialmente como refuerzo de Boca.
La Bombonera explotó. Miles de hinchas le dieron una bienvenida de película. Con la número 10 en la espalda, el Matador salió al campo de juego, recibió una ovación acompañada de fuegos artificiales y hasta se animó a tomar el micrófono para cantar junto a la gente el clásico "Dale Boca, dale Bo...". Aquella jornada representó el pico más alto de ilusión para un pueblo xeneize que soñaba con volver a conquistar América de la mano de una figura mundial.
LA FINAL DE LA COPA LIBERTADORES QUE QUEDÓ TRUNCA
Cavani llegó con una promesa clara: ganar la Libertadores. Y estuvo cerca. Apenas unos meses después de su desembarco, Boca alcanzó la final de la edición 2023, disputada en el Maracaná frente a Fluminense.
Pero el desenlace fue doloroso. El equipo de Jorge Almirón cayó por 2 a 1 en tiempo suplementario. Cavani disputó 77 minutos antes de ser reemplazado por Darío Benedetto en una noche en la que no logró gravitar como se esperaba. Aquella derrota terminó siendo una de las imágenes más amargas de su ciclo en el club.
EL FLECHAZO ETERNO EN EL SUPERCLÁSICO EN CÓRDOBA
Si hubo una tarde que Cavani jamás olvidará fue la del 21 de abril de 2025. Ese día convirtió su único gol en Superclásicos y fue protagonista en la victoria de Boca por 3 a 2 sobre River. El uruguayo marcó de cabeza tras un preciso centro de Kevin Zenón y desató la locura en el Kempes.
Su festejo fue el clásico "flechazo", apuntando hacia las tribunas repletas de hinchas xeneizes. Boca remontó el resultado y avanzó de ronda en uno de los momentos más celebrados de Cavani con la camiseta azul y oro.
LAS SEQUÍAS GOLEADORAS QUE GENERARON DUDAS
Más allá de algunos destellos, el Matador atravesó largos períodos sin convertir que pusieron en discusión su rendimiento. Uno de los más recordados ocurrió entre febrero y marzo de 2025, cuando pasó cuatro partidos sin marcar y quedó señalado por el gol increíble que desperdició frente a Alianza Lima en la Copa Libertadores.
También fue significativa la racha que cortó ante Banfield en el Clausura 2025, cuando volvió a convertir en La Bombonera después de 161 días sin festejos como local. Desde su llegada registró dos rachas de ocho partidos consecutivos sin goles, reflejando una irregularidad que nunca le permitió sostener un nivel acorde a su trayectoria internacional.
LAS LESIONES, EL ENEMIGO QUE NUNCA PUDO VENCER
Si hay un factor que condicionó por completo el ciclo de Cavani en Boca fueron los problemas físicos. Desde finales de 2023 comenzó a sufrir una seguidilla de lesiones musculares que se repitieron prácticamente cada temporada. Desgarros, contracturas, sobrecargas, problemas en el sóleo, molestias en el gemelo y reiteradas complicaciones musculares limitaron notablemente su continuidad.
Con el correr del tiempo la situación se agravó. Durante 2025 acumuló nuevas recaídas y finalmente apareció una lesión lumbar crónica que requirió tratamientos específicos, bloqueos e incluso una intervención quirúrgica. El panorama terminó de complicarse en 2026. El uruguayo apenas pudo disputar 104 minutos oficiales durante el primer semestre, perdiéndose gran parte de la temporada y especialmente el gran objetivo de Boca: la Copa Libertadores, donde el equipo quedó eliminado tempranamente ante Universidad Católica sin poder contar con su goleador.
UN CICLO QUE TERMINÓ LEJOS DE LO IMAGINADO
Los números finales muestran que Cavani disputó 81 partidos oficiales, acumuló 5.878 minutos, convirtió 28 goles y entregó 12 asistencias. Pero las estadísticas no alcanzan para reflejar la sensación que deja su paso por Boca.
La falta de continuidad, las constantes lesiones, la ausencia de títulos y la imposibilidad de mostrar durante largos períodos la versión que brilló en Europa terminaron apagando una ilusión que había comenzado de manera impactante.
Aquel delantero que llegó ovacionado por una Bombonera repleta, prometiendo pelear por la Libertadores y devolver a Boca a la cima del continente, se marcha sin trofeos y con la sensación de que las circunstancias físicas nunca le permitieron demostrar todo su potencial. El sueño de Cavani en Boca tuvo momentos inolvidables, pero quedó lejos de convertirse en la historia gloriosa que imaginaban tanto el club como sus hinchas.



