El desenlace se acerca. Ángel Correa está con un pie afuera de Tigres y el otro pisando fuerte en River. Los indicios son cada vez más contundentes y la novela que mantiene en vilo a la afición millonaria entra en su recta final.
La primera señal llegó desde México: Guido Pizarro, DT de los felinos, ya habría comunicado a su cuerpo técnico que no contará más con el delantero argentino. Y la confirmación más estruendosa fue la ausencia de Angelito en la delegación que viajará este jueves a Tijuana para enfrentar al Xolos el viernes en la primera fecha del Apertura 2026 de la Liga MX. No es un detalle menor. No estar en los amistosos de pretemporada es una cosa; no viajar para el debut oficial es otra completamente distinta. Eso ya no es un indicio: es una confirmación.
Los números también hablan. Tigres pidió 18 millones de dólares, River mantiene firme su oferta de 13 millones y acá está la clave del asunto: el contrato de Correa con el club mexicano incluye una cláusula que reduce el monto de salida a 10 millones a partir del 1° de julio de 2027. River jugó inteligente. Si Tigres no acepta los 13 ahora, en 12 meses podrán comprarlo por menos. Los dirigentes aztecas lo saben, y entienden que mantener a un jugador enojado en el plantel solo perjudica a todos. La presión de Angelito para volver al país fue tal que hasta se rompió la relación con la hinchada de Tigres.
Mientras tanto, en Núñez todo está preparado. Correa ya tiene un acuerdo de palabra con la dirigencia millonaria: contrato largo, buenas condiciones económicas y renovación asegurada. Eduardo Coudet, el DT que lo quiere sí o sí desde que asumió en marzo, viene hablando con él hace meses. Incluso, a través de una empresaria amiga de la familia del Chacho, le enviaron imágenes de casas en Nordelta para que se instale con su familia. El técnico tiene claro que Correa es el desequilibrio que necesita en el ataque, ese jugador diferente que puede darle el salto de calidad que busca.
Fue protagonista en Tigres durante la última temporada. Llegaron a las finales de la Liga mexicana y la Concachampions, aunque cayeron en ambas: contra Toluca en la primera y por penales en la segunda. Angelito estuvo en todos lados, fue la figura del equipo. Ahora, con todo encaminado, solo resta que Tigres baje los brazos y acepte lo inevitable. River está a punto de dar el golpe que la hinchada espera desde hace tiempo.







